Quién está detrás
Una persona, no una agencia.
AppsSDAR no es el nombre de un equipo de veinte personas repartidas entre ventas, diseño y desarrollo. Es Sergio Aguilar, trabajando desde Lima, Perú, con un principio simple: quien conversa contigo sobre tu problema es la misma persona que escribe el código y la misma que tiene la contraseña del servidor donde ese código corre.
- Con base en
- Lima, Perú
- Equipo
- Una persona
- Sistemas construidos
- 7
- Infraestructura
- Propia
Por qué una sola persona
No es una limitación que se presenta como virtud: es una decisión. Cuando el mismo par de manos entiende el problema del cliente, diseña la base de datos, escribe el backend, arma la interfaz y configura el servidor, no hay traducción que se pierda entre un vendedor que promete, un diseñador que interpreta y un programador que ejecuta sin haber estado en la conversación original. Lo que se conversó es exactamente lo que se construye.
El costo de este modelo es honesto y hay que decirlo: hay un límite de cuántos proyectos pueden avanzar en paralelo. Por eso el tablero de la portada muestra el estado real de cada sistema —en producción, en construcción, en el taller— en vez de simular que todo avanza al mismo tiempo. Prefiero esa transparencia a prometer una velocidad que una sola persona no puede sostener.
Cómo trabajo
Cada sistema del catálogo — Arca, SortealoPE, Sellara, WAPI y los demás — sigue el mismo proceso de cuatro pasos que describo en la portada: entender el problema con alcance y precio escritos, construir con código propio, ponerlo en un servidor de verdad con dominio y certificado, y mantenerlo después de la entrega. Ese último paso es el que más se salta en este rubro y el que más me importa: un sistema que nadie mantiene es un sistema que empieza a fallar el día uno y nadie se entera hasta que ya es tarde.
Todos los sistemas en producción corren sobre infraestructura que administro directamente y quedan enganchados a un panel interno de monitoreo, con revisiones de tráfico, errores y disponibilidad —no me entero de que algo falló porque un cliente escribió para quejarse.
Utilitarios, la parte gratuita
No todo lo que construyo se vende. Utilitarios —PDF, imágenes y texto, veinte herramientas que procesan todo dentro del navegador de quien las usa, sin subir archivos a ningún servidor— es gratuito y sin cuenta. Es, en parte, una forma de mostrar cómo trabajo sin pedirle a nadie que primero confíe a ciegas.
Dónde encontrarme
Si algo de lo que ves en el catálogo se parece al problema que tienes, la forma más rápida de empezar es escribir. En la página de contacto están todos los canales y qué información conviene traer a la primera conversación.